Quiero darle la bienvenida a este breve, pero valioso manual de curso ventas y agradecerle sinceramente su interés. Es mi mayor deseo que sea de gran utilidad y valor para Vdes.
Nota: antes de comenzar, es importante destacar que este curso está diseñado como guía de consulta y recordatorio, para que lo utilice cada vez que le pase por la cabeza realizar cualquier acción comercial.Por ello, imprímalo y téngalo siempre a mano como documento de consulta, hasta que el uso que haga de él, y los excelentes resultados que obtenga con éste sistema, hayan cambiado para siempre, su manera de estructurar y ejecutar cada acción comercial; su manera de interpretar el marketing para su negocio.
Aviso: no subestime su simplicidad, ya que lo que se recoge en él, es la pura esencia de un sistema simple, para incrementar el control y efectividad en las acciones comerciales que emprenda... recuerde: "el genio reside en la simplicidad".
Objetivo: Que los lectores dispongan de una guía simple y práctica, que les ayude a estructurar cualquier tipo de acción comercial. Incluso, que les permita negociar y confrontar ideas con los creativos responsables de la promoción de sus negocios.
¿Cómo aprovechar mejor este curso manual?.
Sólo intente quedarse con los principios y procedimientos de cada lección. Procure atrapar la esencia del método, hasta que su esquema se convierta en un hábito mental, que le permita ser más eficaz con la comercialización de su negocio.
¡Buen viaje y buen provecho!
Da igual el producto o servicio que quiera comercializar en cada momento, incluso, si lo que quiere comercializar es su empresa (marca), no se centre en destacar sus características. Céntrese en vender los beneficios finales de sus productos y/o servicios, ya que es esto lo que la gente realmente compra. Nadie compra lo que parece evidente, lo tangible, o las características de un producto o servicio, sino la ventaja personal que se obtiene al comprar ese producto o servicio.
Aunque este curso manual no le haya costado dinero, tiene un valor y un precio. Usted no ha dado dinero como forma de intercambio, pero está pagando un precio, ya que está invirtiendo tiempo, esfuerzo y probablemente, experimentará ciertas emociones, que espero sean positivas.
Entonces, cada vez que vaya a publicitar cualquier producto o servicio de su negocio, sin importar el medio en que lo haga, la táctica que emplee, la época del año, el tipo de promoción que sea o la cantidad a invertir, debe descubrir los beneficios más importantes de ese servicio y/o producto que quiere publicitar.
Unas respuestas bien pensadas y concretas a estas preguntas, serán los beneficios sobre los que deberá centrar su comunicación. Es posible que al contestar a éstas preguntas, surjan variadas respuestas, o lo que es lo mismo, varios beneficios. En tal caso, determine el beneficio más importante y poderoso a tener en cuenta.
** Obtendrá un mayor número de respuestas cuando un prospecto o cliente, pueda percibir que obtendrá un beneficio al comprar su servicio o producto, o simplemente, al comprar en su empresa.
Haga este sencillo ejercicio: Piense en dos o tres empresas (productos o servicios) donde usted sea un cliente asiduo; donde compre repetidamente... ¿Ya lo tiene? Ahora, tómese unos minutos y analice: ¿Por qué les compra? ¿Qué es lo que realmente le hace repetir la experiencia? ¿Cuáles son los beneficios que más valora y saltan a la vista? ¿Qué ventajas obtiene usted al comprar en esos negocios?
Terminado este breve ejercicio, se dará cuenta que realmente no está comprando lo que parece evidente, está comprando algún beneficio, como puede ser rapidez, comodidad, cercanía, productos frescos o naturales, confianza, garantía de devolución, seguridad, economía, trato personalizado, etc. ¿No es cierto?
Ahora, conociendo este principio, sabrá que antes de invertir un solo céntimo en promocionar su producto y/o servicio, debe tener claro: ¿Qué es lo que realmente va a vender?
De una forma u otra, todas las acciones comerciales, bien realizadas, terminan sumando a la cuenta de resultados, pero usted tiene que identificar y saber utilizar, los propósitos intermedios de cada acción. Es decir, lo que usted quiere que pase antes de la venta. Es aquí donde está el poder de este ejercicio.
Es importante definirlo. No crea que siempre sea el mismo, es decir, vender. Existen diferentes propósitos como pueden ser: crear una buena impresión, que refieran sus productos o servicios, reforzar su imagen ante los clientes, fortalecer la marca, vender, fidelizar a clientes, crear flujos de posibles clientes, que se suscriban, que se interesen en algo específico, que le recuerden, crear confianza, etc... Entonces,
Para descubrirlo, es de vital importancia que se formule preguntas como las siguientes:
Es decir, ¿qué es lo que me gustaría que haga cuando reciba el impacto de mi presentación? Quiero que compre, que llame, que reserve una plaza, que solicite un servicio, que pida más información, que pida una muestra, etc.
Cuando conozca exactamente el propósito de una determinada acción comercial, está en disposición de crear un sistema o secuencia de acciones, que faciliten alcanzar su propósito final, de manera más efectiva.
Importante: una vez haya definido el propósito exacto de una determinada acción comercial, es muy importante que establezca metas que le permitan medir, si esa acción funciona, o no. En un futuro, esto le permitirá elaborar y sistematizar un programa de tácticas y acciones comerciales para su negocio, que sea realmente efectivo.
Por ejemplo, si una de las tácticas que ha determinado, es la de hacer un mailing a su base de datos, y el propósito que pretende alcanzar con éste, es que le llamen y soliciten una muestra gratis de un nuevo producto, ¿cuántas llamadas quiere recibir? ¿Cuántas muestras pretende entregar? Ésta sería la meta de esa acción concreta.
La diferencia entre el éxito y el fracaso en una acción comercial, radica, en gran medida, en tener o no tener un propósito claramente definido.
Ahora, ya sabe que antes de realizar o mover un solo euro, para promocionar cualquier producto y/o servicio, debe:
Aplicando con excelencia estas dos sencillas, pero importantes lecciones, mejorará drásticamente los resultados que ha obtenido hasta ahora, con sus acciones comerciales. Sin embargo, aún quedan temas importantes por analizar.
Quizás se esté preguntando, ¿todo esto se debe tener en cuenta para realizar una acción comerical? Sí, al menos que no le interese controlar y sacar el máximo rendimiento de su dinero.
En las lecciones anteriores, usted ha aprendido a determinar el beneficio de lo que va a vender, en contraposición a sus características. Además, ya sabe la importancia de conocer el propósito exacto de la táctica o acción comercial que emprenderá. En esta lección, analizaremos la importancia de definir una proposición de ventas clara y poderosa, que motive al cliente a comprar.
No debe confundir la proposición de venta, con el propósito de la comunicación. La propuesta de venta, es como un intercambio que usted hace con el cliente. Es decir, ¿cuál es la proposición concreta que le hará al cliente?
Imagínese que tiene a un posible cliente delante suyo y dispone sólo de 1 minuto para venderle su producto o servicio, ¿qué le diría y cómo? ¿Qué propuesta clara le haría a éste prospecto (cliente potencial), para que compre, sin que tenga que imaginar lo que usted quiere vender o decir? ¿Cómo lo motivaría a la acción?
En ocasiones, resulta difícil diferenciar entre los beneficios y la propuesta de ventas, porque parecen estar mezclados, sin embargo, es muy útil que aprenda a diferenciarlos.
Importante: la propuesta de venta de una determinada acción comercial, puede incluir, o no, los beneficios del producto y/o servicio.
Analicémoslo desde otra perspectiva: La propuesta de venta que debe estar presente en su comunicación, no es más que la proposición que usted le está haciendo al receptor del mensaje, y ésta debe ser clara y directa, de modo que el cliente pueda percibir un motivo que justifique el porqué le convendría comprar el producto o servicio que le están proponiendo, o que simplemente, le motive a querer experimentar esos beneficios.
Algo así como: si compra este producto, obtendrá tal cosa a cambio. Ni más, ni menos.
Pongamos un ejemplo: Imagine que es usted el propietario de un gimnasio, y quiere incrementar su número de socios (su propósito. Concretamente, quiere captar 250 nuevos socios en los próximos dos meses (su meta).
Como ya sabe, las personas, lo que realmente compran, es el beneficio o ventaja personal que les reporta un determinado servicio y/o producto, ¿cierto? Por lo que decide comunicar (vender, promocionar) el mayor beneficio que aporta su servicio, o que aporta el hecho de recibir dicho servicio en su negocio en particular.
Ha decidido promocionar (vender) un "Programa de Entrenamiento Altamente Personalizado", lo que permitirá al usuario, alcanzar cualquier objetivo que se haya propuesto, de manera más efectiva, y en menos tiempo (el beneficio)
Decide poner un anuncio en prensa (la táctica de comunicación) durante 6 fines de semana seguidos. Si comunica al cliente los beneficios de su Programa, transmitiéndole que alcanzará sus objetivos más eficazmente y en menor tiempo, ¿cree que obtendrá un mayor número de respuestas? Seguro que sí... garantizado.
Ahora bien, ¿el beneficio que está comunicando, es al mismo tiempo una propuesta de ventas? Sí, pero se puede mejorar... y mucho.
Veamos un ejemplo de lo que podría ser el cuerpo del anuncio, sin titulares, ni cierres: En el Gimnasio "SportGim" lograrás cualquier objetivo que quieras alcanzar, gracias a nuestro "Programa Especial de Entrenamiento y Seguimiento Altamente Personalizado" Y no sólo alcanzarás lo que quieres de manera más efectiva y natural, también lo harás en menos tiempo y más motivado. (Un importante beneficio).
Además, si se hace socio antes de 20 del octubre, le regalaremos todo un mes de ejercicio y salud gratis para un amigo, y tres clases de Yoga, valoradas en 45 Euros. (Una propuesta clara y concreta.) ¿No cree que una comunicación así motivaría más a la acción, a una persona que estuviese pensado en hacer ejercicios? Apueste que sí.
Puede ver ahora la diferencia entre los beneficios del producto o servicio que quiere vender, el propósito de la comunicación y la propuesta concreta de venta, la cual motiva al cliente a...
Ya conoce la importancia de identificar los principales beneficios sobre los que centrará su comunicación. Además, tiene definida la proposición de venta que hará al receptor de su mensaje, y conoce exactamente, el propósito que quiere alcanzar. Ahora es el momento de elegir, ¿cómo hacer llegar su mensaje al público objetivo? ¿Qué tácticas utilizar?
Ahora, más que enseñarle como elegir las tácticas y acciones, lo que intentaré es abrir su mente a una nueva manera de interpretar el marketing para su pequeño y mediano negocio. De manera general, una táctica no es más que el vehículo o medio que usted utiliza para hacer llegar su mensaje al receptor. Es decir, cualquier medio que usted emplee para que un posible cliente reciba su mensaje (un impacto promocional), es una táctica.
Ahora bien, existen más de 100 tácticas de marketing que sirven para transmitir diferentes mensajes, y con propósitos diferentes, y usted, como propietario o director de una pyme, debe aprender a aprovecharlas y saber cuáles son las que más le conviene emplear.
Teniendo en cuenta que una acción publicitaria, cualquiera que usted se disponga a hacer, puede tener varios y muy diferentes propósitos, como analizamos en la lección número 2, siempre debe asegurarse de que la táctica que elija para comunicar su oferta, su producto o servicio, le esté ayudando a alcanzar su propósito, en lugar de alejarlo.
Existen tácticas que se emplean para generar flujo de prospectos, otras cuya misión es la de generar familiaridad y mantenimiento, otras para convertir a estos prospectos en clientes, también existen tácticas enfocadas a fidelizar clientes, a buscar referencias y testimonios, a fortalecer la marca, etc. La magia está en elegir las tácticas más apropiadas y que mejor funcionan para su negocio, y que a su vez, exista un equilibrio entre los propósitos de cada una. Hablo de sentido común. Se dará cuenta más adelante.
Estará de acuerdo conmigo, en que cualquier negocio, por muy pequeño que sea, necesita generar familiaridad y confianza en nuevos prospectos, convertir éstos prospectos en clientes que compren, y lograr que sus clientes repitan, y por último, fidelizarlos y que éstos refieran a nuevos clientes.
Mirándolo de este modo, parece simple y evidente, pero la realidad es que más del 95% de las pymes, no dispone de un Plan de Acciones Estratégicas bien equilibrado, que estructure y facilite una captación y fidelización de sus clientes, de una manera sólida y sostenida.
Muchas veces, converso con propietarios o gerentes de pymes me dicen: si yo hago publicidad, incluso, tengo un anuncio en una televisión local y un domingo al mes, pongo un anuncio en prensa, pero no funciona. Al igual que yo, seguro usted ha visto, como pequeñas empresas con un alcance claramente limitado, ya sea por sus servicios, productos, público objetivo o su situación geográfica, gastan inútilmente importantes cantidades de dinero, promocionando su negocio en medios masivos. He visto negocios, que son establecimientos únicos, como zapaterías, fruterías, carnicerías, video clubes, peluquerías, ferreterías, etc, anunciándose en la televisión, la radio, o en la prensa provincial. ¿Lo ha visto usted?
¿Se montaría en su coche y recorrería 50 o 100 kilómetros para comprar 5 kilos de naranja en la frutería que se está anunciando en televisión?
Bueno, si son frescas y españolas :-)
Le invito a que nunca más haga una acción publicitaria, sin antes evaluarla y valorarla según éstos pasos. La televisión, la prensa escrita, la radio, las vallas publicitarias, etc. son tácticas (medios para hacer llegar un mensaje) muy efectivas, siempre y cuando se empleen con coherencia y con el propósito, las metas, el público objetivo, y la propuesta que quiere comunicar.
De ahora en adelante, elija muy bien la táctica que utilizará para comunicar su mensaje, antes de invertir un solo Euro. Pero lo bueno está por llegar. Veamos... Ahora ya conoce:
Y también, la propuesta de venta, clara y concreta, que hará al cliente, para incrementar la respuesta a su mensaje... ¿Correcto?
Pues ahora ha llegado el momento de elegir la manera más efectiva de hacer llegar su mensaje. Para ello, deberá tener muy en cuenta, que la táctica o el medio que emplee para éste fin, debe:
Pero entonces, ¿cuáles son la tácticas que puede emplear para su negocio?
Justo era aquí a donde quería llegar. Permítame un buen consejo (o una buena reflexión):
A partir de ahora, tenga presente que TODO... ha leído bien, TODO cuanto haga en su empresa, desde atender el teléfono, hasta el envío de una factura, pasando por la impresión de papelería, el horario de apertura y cierre, el entusiasmo del equipo, el como se recibe un cliente, los guiones de venta que utilice, el correo electrónico, sus bases de datos, los mensajes a móviles, los colores y olores que utilice, el empaquetado que emplee, etc... es una táctica o puede convertirla en una.
** IMPORTANTE : La magia está en estructurarlas, simplificarlas y sistematizarlas, hasta que TODO cuanto haga, tenga un sentido y cumpla con un propósito específico. Realice el siguiente ejercicio:
Intente identificar y diferenciar las tácticas y acciones que realice actualmente, o que podría realizar para su negocio, según los diferentes propósitos:
Es a esto a lo que me refería al inicio de ésta lección, con lo de abrir su mente a una nueva manera de interpretar el marketing para su negocio.
Sería muy arriesgado y ostentoso por mi parte, intentar enseñarle las tácticas que más funcionan para su negocio, sencillamente, porque no lo conozco, y aunque existen muchas tácticas que pueden ser modeladas para cualquier negocio, de una misma industria o sector, su negocio es ÚNICO.
Su equipo humano, su mercado, sus clientes, su infraestructura, sus servicios, su área geográfica, etc. Son ÚNICOS.
Es por ello que el mejor consejo que puedo ofrecerle, es que aprenda a interpretar el marketing para su negocio de una manera diferente, donde todo, o casi todo lo que hace, lo pueda convertir en una táctica, dependiendo, eso sí, de su propósito.
¿Acepta un reto?
Propóngase como meta, por ejemplo... a un año, tener para su negocio, un plan simple, pero efectivo, con diferentes tácticas (acciones comerciales) que estén implementadas y sistematizadas, y que cumplan con los propósitos descritos anteriormente.
Quizás en éste momento se esté preguntando, ¿y cuántas tácticas debería implementar para cada propósito? La respuesta es simple... las que usted considere oportunas, en dependencia de los aspectos que más deba fortalecer de su negocio. Puede que implemente 5 tácticas para captar clientes y 12 tácticas enfocadas a la fidelización. ¿Está bien o mal?... Eso lo sabrá usted. ¿Qué es lo que más debe mejorar?
Pero, es probable que le esté asaltando otra duda... ¿y qué tipo de tácticas debería incluir en el plan? Aquí la respuesta es aún más sencilla... las que FUNCIONEN. Las que más efectiva y eficazmente, cumplan con su propósito.
Ahora, lo que intentaré transmitirle es una manera de pensar, un hábito que debe adquirir, para que todo lo aprendido hasta ahora, alcance mayor sentido y dimensión. Lo que le pido es muy sencillo. Quiero que SIEMPRE pruebe, estudie y analice cada acción comercial.
Lo ÚNICO que le permitirá confeccionar, a medio plazo, un Plan de Acciones Estratégicas realmente efectivo para su negocio, es el hábito de probar, estudiar (comprobar) y analizar la efectividad de cada acción comercial, ya sea aleatoria, o dentro de una campaña, de manera que pueda quedarse sólo con las tácticas y acciones que funcionan para su negocio.
Nadie le puede asegurar las tácticas o acciones comerciales que funcionarán para su negocio... NADIE.
Si alguien le asegura conocer las estrategias, tácticas o acciones comerciales que generarán los mejores resultados para su particular negocio, sin antes haberlas probado, estudiado y analizado... guarde su cartera en la caja fuerte, cambie la combinación y tráguese la llave :-)... Por si acaso.
No es necesario que se convierta en un especialista en marketing, simplemente, hágase el hábito de probar, estudiar y analizar, en la medida de lo posible, si alguna táctica o acción podría funcionar, o no. Nuevamente hablo de sentido común. Sin embargo, es importante resaltar que SIEMPRE existe el riesgo de invertir en una acción comercial que produzca POCO O NINGÚN resultado. El truco está en lograr invertir lo menos posible, hasta que sepa si podría o no funcionar.
He escuchado comentarios como éste, una, y otra, y otra vez. Ya he perdido la cuenta. "Hago publicidad, porque se supone que debo hacerla. NO SÉ si está sirviendo para captar a más clientes o si está dando algún resultado, pero si dejo de hacerla, es PROBABLE que empeore la situación." ¿Ha escuchado usted algo parecido?... Apuesto a que sí.
Pero lo más crítico, desde mi punto de vista, es que esta sensación de descontrol, que llega a ser conformista, se repite mes tras mes y año tras año, y en ocasiones, con presupuestos que sobrepasan tranquilamente los 50 o 100 mil euros anuales. Incluso, en muchos pequeños negocios, está resignación al descontrol, ya forma parte de su filosofía empresarial. Usted debe intentar averiguar, en la medida de lo posible, si CADA ACCIÓN COMERCIAL que hace, cumple con su propósito, o no.
Ahora bien, si una táctica o acción comercial concreta no está cumpliendo con su propósito, no significa necesariamente que NO SIRVA. Antes de descartar nada, debe probar, a menor escala, qué es lo que funciona, y qué no.
Estos son algunos de los aspectos que puede poner a prueba en sus diferentes tácticas y acciones comerciales:
Estos son algunos de los aspectos o variables que podría y debería evaluar y medir, en sus tácticas y acciones comerciales, antes de determinar si funciona o no. Ahora bien, ¿cómo podría medir las pruebas que realice de las variables anteriores? Es "relativamente sencillo". Nuevamente, grandes dosis de sentido común:
Seguramente su lista de clientes haga pruebas de las variables que quiera analizar, a menor escala.
Si su negocio NO dispone de una base de datos de sus clientes... MAL ASUNTO. Comience HOY MISMO a confeccionar su lista con los clientes actuales. Su lista de clientes es lo MÁS IMORTANTE que tiene su negocio.
¿Qué podría hacer para animar a su cliente a interactuar con su negocio, cuando vea u oiga su promoción? ¿Cómo podría controlar esa interacción? ¿Qué tipo de reclamo podría utilizar para seducir al cliente a interactuar, y cuando lo haga, que usted pueda saber exactamente, de que táctica o acción comercial se trata?
Podría hacer que llamen a diferentes números telefónicos, según el medio en que vean u oigan su anuncio; podría incluir un código que deben aprender de memoria y si lo hacen, acceder a descuentos especiales; puede pedir que recorten el anuncio y lo presenten, etc...
En su particular negocio, ¿qué personas y en que puestos de trabajo, deberían responsabilizarse de esta función de investigación?, ¿qué condiciones, sistemas o métodos de trabajo podría desarrollar para simplificar y documentar este trabajo de investigación?, ¿qué tipos de encuestas debería implementar, para que le ayuden a este propósito?
Ahora ya conoce un método sencillo que le facilitará probar, estudiar y analizar sus acciones comerciales, con el fin de identificar aquellas que más efectiva y eficazmente, cumplan con su propósito.
Entre sus principales metas, debería estar la de elaborar para su negocio, un Plan Comercial bien equilibrado y efectivo, que no es más que un plan con acciones enfocadas a alcanzar sus diferentes propósitos; y que sean acciones que funcionen, porque las ha probado, estudiado y analizado.
Conclusiones:
Las cinco lecciones que hemos compartido, conforman un método simple, sencillo y práctico que puede y debe aplicar, para mejorar la efectividad de todas sus acciones comerciales y el rendimiento de su presupuesto de marketing.
No sé si el método que hemos compartido es el más eficaz para su negocio o no. Los habrá mejores y también peores, pero es usted quien debe hacer caso a SU INTUICIÓN. Simplemente, si comparte éste sencillo método y considera que podría servirle de alguna ayuda, ¡¡APLÍQUELO YA!!
Haga algo HOY MISMO, porque en la medida que pasen los días, si no práctica lo que ha leído hasta hoy en este curso manual, por muy interesante, coherente y lógico que le haya parecido, se difuminará en su día a día.
Recomendaciones Generales:
Recuerde éste ciclo:
La REPETICIÓN de un mensaje, crea FAMILIARIDAD y si continúa repitiendo, genera CONFIANZA, y éste es el paso previo a la VENTA.
Cuando hace partícipe a su equipo, no sólo tiene más posibilidades de nuevas ideas, también existe un mayor compromiso en el desempeño de las acciones que requieran la participación del equipo.
Sin participación, no hay compromiso ..... Stephen R. Covey
Todo lo que hemos visto en este curso manual, es un método para incrementar la efectividad de cada acción comercial que realice, pero SIEMPRE DEBE ASEGURARSE, que cada acción comercial que desarrolle, sea coherente con su Estrategia de Diferenciación y Posicionamiento - La Propuesta Única de Venta de su negocio; de su marca.
Este punto es VITAL... "NUNCA una acción comercial individual, una promoción, una campaña publicitaria, una oferta, etc... debe ser incongruente con su Estrategia de Diferenciación". Cuando realiza una acción de comercialización, manteniendo la coherencia con su Estrategia Central, ésta termina sumando, no sólo a la cuenta de resultados a corto plazo, sino a la consolidación y posicionamiento de su negocio (su marca) en el mercado, a medio y largo plazo.
La Estrategia de Diferenciación debe ser LA ESPINA DORSAL que sostiene su negocio. La encargada de dar sentido al desempeño de todas las funciones que realice en su negocio, desde la captación de un cliente, hasta como se atiende el teléfono. Es por ello que CUALQUIER TIPO DE COMUNICACIÓN que se disponga a realizar, debe ser coherente con su Estrategia de Diferenciación... SIEMPRE